martes, 7 de junio de 2011

El niño y la nutria, por servivo123

Había una vez un niño que vivía en el desierto, aquel niño no tenía posesiones personales, no tenía ropa, pensamiento o sentimiento alguno, él solo existía.
Un día aquel niño decidió realizar la primera acción que él había hecho en toda su vida, eso fue: cavar un hoyo. Una vez acabado el hoyo el niño colocó su cabeza en el hoyo y en ese momento se dio cuenta que el nada había hecho en su vida, además de haber encontrado su primera posesión: un hoyo.
En ese mismo instante una nutria fue tele transportada desde la Antártida hasta la pampa, hay cosas en este universo las cuales nadie puede explicar, cosas que solo Dios sabe, y esta es una de ellas.
Nuestra pobre nutria de un segundo a otro se vio rodeada de un gran y triste peladero seco y caluroso. Ella se vio envuelta en una situación para la que mamá nutria nunca la había preparado.
Un gran miedo la invadió y solo encontró una cosa a su alrededor: un niño con su cabeza en un hoyo. Nuestro niño se percató de que alrededor había una nutria y el niño recordó algo que escuchó por ahí en algún lugar en alguna época, “El que nada hace nada teme”.  Y como él nada hizo , nada temió. Pero la nutria lo vio y se lo comió. Fin.